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CUENTO

                                                                    

 

  Desde mucho antes que las historias comenzaran a ser escritas, hace muchísimo tiempo, existen relatos que cuentan las amistad entre hombres y delfines. Los Griegos en la antigüedad son particularmente muy fecundos en este tipo de relatos, y hay hermosos mosaicos con figuras de delfines en mas de un templo y un palacio. En Délos, por ejemplo, esta la casa de los delfines, llamada así justamente por sus mosaicos, y en Creta hay un palacio cuyo frontis esta decorado con delfines.

En muchas leyendas de origen prehistórico, se hablan de grandes peces amigos de los héroes y salvadores de niños sagrados y doncellas o damas principales. Prácticamente en todas las culturas marítimas dichos "grandes peces" se hacen presentes con su carácter alegre, desinteresado y sensible a la belleza de la forma y la conducta humana, peces inteligentes y sensitivos.

Hasta hace relativamente poco tiempo dichas historias eran consideradas como meras leyendas. Hoy ya no. Menos de dos siglos atrás el hombre comprendió de verdad que los delfines no son peces sino mamíferos de sangre caliente, emparentados con los seres humanos. Y estos acuáticos, dichosos primos nuestros, han dado, y siguen dando pruebas de una manifiesta buena voluntad hacia el genero humano, con un comportamiento tal que hasta se les ha llegado a "conceder" la posibilidad de que posean una inteligencia "al menos semejante a la del chimpancé".

Hay varios casos conocidos de delfines que han ayudado a náufragos o bañistas que se estaban ahogando. Algunos científicos piensan que esto no tiene nada en especial, ya que se relacionaría con el comportamiento de ayuda a un compañero herido, que es típico en las diferentes especies de los delfines. Sin embargo, quienes así opinan no se han detenido a pensar en el grado de discernimiento que esta mostrando el delfín al comprender que la ayuda que se le da a un compañero cuyo medio es el agua, es muy distinta a la que requiere el hombre que necesita ser llevado hacia la costa para poder sobrevivir. De echo, numerosos actos salvajes realizados por los delfines con seres humanos que se ahogaban , implican un grado muy complejo de reflexión, entendimiento de las necesidades de los humanos y acción cooperativa en equipo para lograr con eficiencia el rescate en un mínimo tiempo, hasta dejar al ser humano en tierra firme o bajo el cuidado de otros hombres

Pero fuera de este comportamiento generoso existe una prueba contundente que los delfines son seres inteligentes, tal vez muchísimo mas de lo que nos atrevamos a aceptar. Esta prueba esta en sus cerebros..porque el cerebro del delfín no solo es mas pesado que el del hombre, lo que después de todo no seria tan importante considerando que sus promedios de estatura y pesos son mayores que los humanos , sino que además, es el doble de complejo, en numero de circunvoluciones es al menos el doble de las nuestras y tienen, también por lo menos, un 50% mas de neuronas que nosotros. Esto ya debería ser suficiente para dejar de pensar en el delfín como un animal mas y empezar a considerarlo como un pariente, los humanos y los delfines son los únicos seres de la tierra que tienen un cerebro que posee el grado de complejidad necesaria para hacer posible la capacidad de razonar. Y a juzgar por la actitud que tiene los delfines hacia los humanos pareciera que ellos lo han comprendido.

Uno de los mas famoso casos de amistad con el hombre fue protagonizado por un delfín en el Mar del Coral.

   Durante un tiempo, los barcos tenían graves problemas a la hora de cruzar los arrecifes de dicho mar, en su ruta hacia Australia...solían encallar en aquella solitaria región..ailada...peligrosa.. Pero en cierta ocasión, un astuto capitán decidió seguir a un delfín que marchaba ante su proa...convencido de que éste nadaría siempre por aguas profundas...Cuando llegó a Sydney lo contó...a partir de ese momento muchos barcos tomaron la costumbre de seguir al delfín, que solía estar esperándoles a la entrada de los arrecifes...para conducirles sanos y salvos al otro lado...los mercantes..como regalo y agradecimiento le daban sardinas...

   Un mal día, un pasajero borracho se divirtió disparando al pobre delfín, que desapareció de inmediato seguido por una estela de sangre...la tripulación quiso linchar al borracho...durante más de un año el delfín no apareció, con lo que naufragó un nuevo buque. Un buen día apareció y continuó pasando barcos sin peligro...hasta el día en el que reconoció el barco desde el que le habían disparado...al que condujo directamente hacia un bajío...obligándole a embarrancar y perdiéndolo para siempre.....

   Pero no es una simple leyenda....está en todos los libros de historia de la navegación...y en muchos puertos del pacífico, aún se conservan las estatuas que se le levantaron, pues continuó pasando barcos sin perder uno sólo hasta que murió de viejo.

 

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